El día en que la Cruz no fue Santa

enero 17, 2009

La temporada 2003 era vista como una oportunidad para seguir consolidando el nuevo proyecto institucional de Curicó Unido, que había comenzado en el año 2000, y que se proponía retornar el equipo al fútbol profesional en el mediano plazo. De ésta manera, la dupla técnica compuesta por Esaú Bravo y Larry Aliaga tomaba las riendas del primer equipo (ya se había dado inicio a las divisiones menores).

Del plantel anterior se había mantenido al talquino Boris Aravena y a Damián Muñoz (hijo del dirigente Mario Muñoz), y se había traído como refuerzos al portero Celsio Castro (pintoresca era su camiseta con rayas verticales blancas y azules), al defensor José Mardones, al volante Patricio Luna y al delantero Omar Rivera. El inicio del nuevo ciclo no cumplió con las expectativas, y Curicó quedó fuera del torneo de apertura (2 triunfos, 2 empates y 2 derrotas). No había paciencia y Esaú Bravo era despedido.

Para el campeonato oficial llegaba el técnico penquista Alex Barrales Salgado, profesional que contaba con una vasta experiencia trabajando con divisiones menores de la octava región. El desarrollo del torneo fue irregular para los albirrojos, que sin embargo igual seguían con claras posibilidades de meterse en la liguilla final a falta de dos fechas. En el penúltimo partido, Curicó Unido debía enfrentarse al siempre rudo Deportes Santa Cruz. Bastaba un triunfo, para que Curicó dependiera de sí mismo para ir a buscar la clasificación en la última fecha ante Huachipato B en Las Higueras.

El “clásico huaso” entre curicanos y santacruzanos sufría un cambio de escenario, debido a los arreglos a los que era sometido el césped del estadio La Granja. Los recintos disponibles eran limitados, y rápidamente los dirigentes debieron decidir lo más cercano y acorde a las necesidades: se jugaría en Molina (comuna ubicada a 15 kilómetros de Curicó); excelente cancha y posibilidad cierta de ejercer la localía. Hasta ahí todo bien.

Curicó Unido 2003. Uno de los equipos que marcó un punto de inflexión para reflotar a la institución albirroja, legitimándola a nivel local.

Curicó Unido 2003. Uno de los equipos que marcó un punto de inflexión para reflotar a la institución albirroja, legitimándola a nivel local.

Pero la tarde del sábado 11 de octubre comenzaba mal. Mientras los cerca de mil hinchas albirrojos trataban de capear el calor infernal en las tribunas, el árbitro aún no aparecía. Finalmente el hombre de negro no llegó, por lo que el juego comenzó con al menos una hora de retraso, y dirigido por el pito local Carlos Morales.

A pesar de los malos presagios, al término de los primeros 45 minutos el Curi ganaba con un cómodo 2-0. Entretiempo lleno de risas, gargantas hidratadas por la espumeante cerveza, y el ruido incesante del bombo de Marginales. Santa Cruz no se jugaba la clasificación (no tenía opciones), pero si el honor de dejar afuera a uno de sus eternos rivales en Tercera. Apelando a un juego rudo, que incluía patadas descaradas ignoradas por el árbitro, los azules se las ingeniaban para empatar el partido a pocos minutos del final.

Lo peor, o mejor, aún estaba por venir. Cuando el partido ya expiraba, una patada descalificadora de un jugador visitante contra un curicano fue groseramente ignorada por el referee. No así por el delantero local Omar Rivera, quien de físico prominente, no dudo en descargar su furia contra cuanto santacruzano se le atravesó. Por su parte, los hombres de la sexta región no lo hacían nada de mal, y todo el banco -incluido el cuerpo técnico-, se sumó a lo que a esas alturas parecía una batalla campal.

Mientras en la cancha todos peleaban, unos hinchas albirrojos aprovechaban el descuido y se quedaban con seis balones de la visita, a esas alturas, seis trofeos de guerra. Pero pasó lo impensado: un grupo de jóvenes molinenses las emprendía contra los curicanos a punta de piedras y amenazas. En ese tenso momento, la choreza de un curicano y su pistola de fogueo, evitaban una riña inminente.

Finalmente, los hinchas -incluido quien escribe- salían agachados en la parte trasera de las camionetas, mientras una lluvia de piedras alteraba la tranquilidad del impasible poblado. Tal como lo lee, los locales salían arrancando, tristes por la derrota y virtual eliminación, pero contentos con los nuevos trofeos de guerra, o de juego.

Seis balones que luego servirían para jugar pichangas en La Granja, haciendo menos tortuosa la eliminación del querido Curi, que a pesar de vencer en la última fecha en Las Higueras, se quedaba fuera por dos míseros puntos. El año había servido para prender a la ciudad en torno al equipo, y para aprender la lección de los santacruzanos. En definitiva, fue el día en que la Cruz no fue Santa…

Ficha del partido
Torneo Oficial Tercera División 2003
Zona Sur – Fecha 21
Estadio Municipal de Molina
Curicó Unido 2 – Santa Cruz 2

La histórica lámina de Curicó Unido

enero 16, 2009

Una lámina con historia y un plantel notable. Curi 1985, un equipo que estará para siempre en la memoria de nuestros viejos.

Una lámina con historia y un plantel notable. Curi 1985, un equipo que estará para siempre en la memoria de nuestros viejos.

A continuación les presentamos a nuestros queridos lectores una verdadera joyita. Se trata de -probablemente- la primera lámina de álbum donde apareció un equipo de Curicó Unido, y que tuvo venta a nivel nacional.

La lámina, que fue comercializada en el año 1985, muestra a uno de los mejores planteles de la historia del “Curi”. Arriba, aparecen en orden de izquierda a derecha: E. Núñez, Julio Saavedra, Richard Pidal, Julio “Pony” García, J. Bustos, Juan “mono” Martínez; y abajo, R. Mella, J.C. Escanilla, Luis Martínez, P. Ponce, J.I. Ramos.

La imagen, que se comercializó en un álbum dedicado al Campeonato Nacional de Fútbol del citado año, fue editada por Salo, tal como lo corrobora el dueño de la lámina y goleador histórico del Curi, Luis Martínez: “en esa epoca del ’85 los álbumes eran de Salo Editores, campeonato oficial de futbol profesional o algo así”, rememora el ex delantero.

Todo indica que la imagen fue tomada en el estadio La Granja, debido principalmente al cerro que se vislumbra en la parte superior-derecha de la fotografía (cerro Condell), y también por la vegetación y distribución de las galerías, propias del máximo reducto deportivo de la provincia de Curicó.

Llama la atención la belleza de las camisetas con banda diagonal roja, sobre todo por los detalles del mismo color en las mangas, y en el ochentero cuello en forma de V; además, destacan los coquetos pantalones y medias rojas (que en alguna ocasión utilizó el Curi en la temporada 2004 y 2005, en tercera división).

Siguiendo con los atuendos, particular resulta la indumentaria del portero Juan “mono” Martínez (hermano de Luis), quien en la imagen aparece con una vistosa camiseta amarilla, con terminaciones en negro; además, se aprecian los eléctricos pantalones azules con ribetes blancos en los costados, y las medias completamente azules.

Para finalizar, otro aspecto que seguramente causa extrañeza en quienes ven esta fotografía, tiene relación con el escudo del club, que en este caso aparece con la forma de un banderín triangular dividido de forma vertical, quedando el rojo a la izquierda y el blanco a la derecha, y al centro, el escudo de la Municipalidad de Curicó, y no, el que el club utiliza desde que la insignia fue incluida en la camiseta.

Lámina gentileza de Luis Martínez Ortiz.

Entrevista con Edmundo Rojas Cornejo, primer presidente de Curicó Unido. II Parte

enero 16, 2009

El deporte ha estado siempre presente en los 91 años de vida de Edmundo Rojas Cornejo (21 de agosto de 1917). Árbitro desde 1941 y dirigente vitalicio de su Asociación local; también fue durante varios años presidente del Club Deportivo Carlos Condell, uno de los más antiguos y tradicionales de Curicó, que fundó su padre Rosario Rojas Castro.

Ex jugador amateur y ex presidente del Deportivo Huracán de Romeral, Edmundo Rojas también es recordado por sus más de 30 años como administrador del cementerio municipal de Curicó.

En el año 1973, las circunstancias lo llevaron a encabezar un ambicioso proyecto: el tercer intento de la ciudad de Curicó por consolidar a un equipo en el fútbol profesional (antes lo habían intentado Alianza y Luis Cruz Martínez). Fue el 26 de febrero de ese año cuando fue ratificada la creación del Club de Deportes Curicó Unido ex Bádminton, que debía llevar durante seis meses el mote de Bádminton, debido a disposiciones de la Asociación Nacional de Fútbol Amateur (ANFA).

Edmundo Rojas Cornejo fue presidente del Curi durante el año 1973, para posteriormente entregar el mando al comprometido José Fernández Balbín, quien se hizo cargo del club en 1974 y que posteriormente volvió durante el primer semestre de 1977. Rojas guarda gratos recuerdos del descendiente español dueño de la desaparecida Casa Amarilla, “José Fernández fue vicepresidente (en 1973). El era muy ciclista e incluso fundó la Unión Ciclista. También se fue de Curicó Unido precisamente cuando empezó la cuestión de la política“.

La “cuestión de la política” a la que hace alusión Rojas, tiene que ver con el ingreso de políticos principalmente de derecha a los directorios del club, durante el período posterior a 1983 (entre mayo y julio de ese año Rojas retomó brevemente la presidencia del club). Esta politización del club llevó a que incluso el alcalde designado de la Dictadura militar, Sergio Correa de la Cerda, ostentara el cargo de presidente del Curi entre abril del ’88 y julio del ’89.

“Después volví nuevamente (en 1983), pero ahí entró la política y la cosa se puso muy mala, porque entrando la política ahí vino la división de los dirigentes y muchos se retiraron, entre ellos yo, porque pasaron muchas cuestiones raras. En esos años la plata de las recaudaciones llegaba desde la Asociación Central de Fútbol (ACF) al tesorero del club, y este gallo nunca rendía cuentas, y después se supo que este gallo depositaba a su cuenta todos los borderó”, recuerda Rojas sobre la politización que vivió el club durante el régimen de facto de Pinochet.

El primer presidente de la historia de Curicó Unido recuerda que costaba mucho juntar el dinero para solventar el club, pero que también había jugadores poco concientes del gran esfuerzo que realizaban. “Me saqué la cresta trabajando por el deporte en general; costaba plata, tiempo y además que había jugadores que eran muy cabrones, venían a pedir no más. Me acuerdo de un tal Muñoz (Adriano, jugó profesionalmente en la temporada ‘83), un nueve que era muy bueno, pero que era el Satanás que dirigía a todos los otros; como será, que una vez este gallo dijo “necesito plata porque murió mi mamá”, y este gallo se fue y nos llegó el dato que era mentira, y fueron dos dirigentes a Santiago a los funerales y ¡era mentira!, estaba viva la señora. Fue capaz de matar a la señora para pedir plata (risas)”.

En los '80 y '90 Edmundo Rojas estaba fijo en cualquier cancha siguiendo al Curi. Actualmente, por restricciones médicas los escucha por radio.

En los '80 y '90 Edmundo Rojas estaba fijo en cualquier cancha siguiendo al Curi. Actualmente, por restricciones médicas sigue los partidos por radio.

De todos modos, el nonagenario ex dirigente albirrojo destaca también a algunos jugadores que siempre tuvieron un comportamiento intachable a la hora de cobrar sus honorarios. “Algunos jugadores eran así (buscaban aprovecharse económicamente), pero hay otros que son muy caballeros, muy derechos, y ahí me saco el sombrero por jugadores como (Luis) Orrego, (Julio “Pony”) García, (Francisco) Quinteros, (Francisco) López, entre otros”.

En 1980 Curicó Unido debió afrontar su primera gran caída deportiva, ya que ese año se selló el descenso del Curi a la Tercera división. En un momento difícil, fue Juan Tello quien asumió la presidencia hasta mayo de 1983, año en que el Curi retornaría al profesionalismo. “El presidente Juan Tello se sacrificó mucho, porque juntar plata en esos años era muy difícil, había que casi llorarle a la gente para que nos ayudara”, recuerda Rojas sobre el difícil período de Curicó en el fútbol amateur.

“Otro gran presidente fue Manuel Sepúlveda (julio de 1989 hasta abril del ‘91), yo era director en esos años, y no dejamos a nadie sin pagarle. Me acuerdo que había mucho respeto por nosotros los dirigentes, especialmente cuando había que comprar camisetas o zapatos para los jugadores, los pedíamos y después los pagábamos. No le quedamos debiendo ni un peso a nadie”. Son las palabras de Edmundo Rojas sobre un período dirigencial que lamentablemente terminaría con el segundo descenso del Curi.

Luego del alejamiento de Manuel Sepúlveda del timón tortero, comenzaría la época más negra de la institución albirroja. Patricio Varas Pérez de Arce, Lucas Barra, Carlos Barra, Rodelindo Riffo, serían los nombres de los responsables de la mayor deuda de la historia del club, del robo del sistema de parquímetros, y de destruir casi por completo la imagen institucional de Curicó Unido. “Después otras directivas, como la de un señor de Teno llamado Lucas Barra y otros más, dejaron como dos millones y medio de deuda. Los que dejaron la deuda, los responsables, fueron Barra y Pérez de Arce”, sostiene con firmeza Rojas, en relación a los responsables directos de la debacle del club durante la década pasada.

Hace algunos años, debido a recomendaciones médicas Edmundo Rojas tuvo que dejar de asistir al estadio, aunque hasta el día de hoy sigue escuchando por radio los partidos del “curi curi”, acompañado de una “radio chiquitita que tiene más de 37 años”.

“Tengo muy bonitos recuerdos de Curicó Unido. Mucha gente cuando me ve por ahí me ataja, y muchos me vienen a pedir antecedentes, porque tengo muchas fotos, los estatutos, y todas esas cuestiones. Pero yo siempre trabajé sin ningún interés ni nada, incluso a mi me costó mucha plata; y usted me va a creer que no tengo ni un recuerdo de los clubes, porque los recuerdos quedan aquí (apunta a su cabeza)”. Edmundo Rojas Cornejo vive su vejez con la tranquilidad de haber cumplido a los desafíos que la vida le puso, y recordando siempre sus apasionados momentos de dirigente deportivo, que lo llevaron a quedar de forma inalterable dentro de las páginas de la historia de ese viejo sentimiento… Curicó Unido:.

Fotografía gentileza de Luis Martínez Ortiz.

Entrevista con Edmundo Rojas Cornejo, primer presidente de Curicó Unido

enero 16, 2009

Con 91 años éste es hoy Edmundo Rojas Cornejo, el primer presidente de la historia de Curicó Unido.Con 91 años éste es hoy Edmundo Rojas Cornejo, el primer presidente de la historia de Curicó Unido.

El 8 de febrero de 1973 era un día decisivo para los destinos del hasta esos momentos alicaído club deportivo Bádminton. Fue así como Edmundo Rojas Cornejo asumió la presidencia del club con claros objetivos: que el timón de la institución lo tomaran dirigentes locales, y darle una mayor identificación al club con la comunidad curicana.

Lo primero era cambiarle el nombre al club, que había llegado a Curicó en 1970 a causa del poco arrastre que tenía en la Quinta Normal de Santiago. “Llegamos allá (Santiago) a inscribir al club como Deportivo Curicó, pero nos dijeron que lamentablemente no lo podíamos inscribir porque ya había un Deportes Curicó que pertenecía al Regimiento. Estuvimos como una hora y no sabíamos que hacer, y justo se me ocurre “pongámosle Curicó Unido”, y lo arreglaron ahí y firmamos el acta de inscripción, tuvimos que pagar como 30 mil pesos de esos años y ahí quedó como Curicó Unido”, rememora Edmundo Rojas sobre como surgió el nombre del naciente club.

El club ya estaba inscrito, pero ahora se debía conformar el plantel. Buscando jugadores por todos lados fue como los dirigentes llegaron donde Patricio Bonhomme, potente delantero que luego destacaría en equipos de segunda división e incluso llegaría a jugar en Primera, además de ser seleccionado juvenil chileno. “Lo fuimos a buscar con José Fernández a Chimbarongo, hasta que lo convencimos para que viniera y ahí debutó. Era un muy buen delantero”, recuerda Rojas sobre el cuarto goleador histórico del Curi con 24 goles.

Rojas también tiene su opinión sobre otros jugadores que dejaron huella defendiendo la camiseta albirroja:
Luis Martínez: “Era muy bueno, pero era muy brusco para jugar y muchas veces salía expulsado”.
Luis Orrego: “Muy buen jugador y disciplinado como él solo. Movía muy bien la pelota y prácticamente él hacía jugar a los demás, además hacía goles”.
Julio “Pony” García: “Muy disciplinado, me saco el sombrero por él, porque otros jugadores… ¡no me diga nada!”.

En los '70 y '80 seguia siendo dificil solventar un equipo curicano en el fútbol profesional.

En los '70 y '80 seguía siendo díficil solventar un equipo curicano en el fútbol profesional.

 

LOS VIAJES EN AUTO

En Curicó costaba juntar el dinero para mantener a un equipo profesional, y eso ya lo habían vivido los clubes Alianza, Luis Cruz y Bádminton, que habían antecedido a Curicó Unido en la lucha por consolidar a un club curicano en el profesionalismo. Costaba juntar las chauchas, pero se cumplía. Así lo corrobora Edmundo Rojas: “Afortunadamente no teníamos problemas para pagar. Recuerdo que una vez rifamos un auto, vendimos todos los números y se tiró la rifa en el estadio, el auto se lo ganó una señora de Tutuquén. También organizábamos bailes en todos los barrios, porque había comités y se elegía reina”.

Los esfuerzos por cumplir con los compromisos económicos obligaba a los dirigentes a realizar cosas que serían impensadas en el fútbol actual, como por ejemplo, llevar a los jugadores en sus autos particulares para ahorrar algo de dinero. “La mayoría de nosotros teníamos un autito, así que llevábamos a los jugadores (en los partidos de visita) para no pagar arriendo de micros. Nosotros nos financiábamos. Por el camino había que darle de comer a los jugadores también, y ahí yo me saco el sombrero por la señora Edith Véliz”.

– “La señora Edith (Véliz) es fundadora también del club… ¡pero si es muy buena para trabajar! También me acuerdo de la “Chiruca” (Hortensia Correa, ex colaboradora de Curicó Unido), que andaba siempre con ella vendiendo rifas; ella renunció porque tuvo un boche con un director, y era también una mujer muy trabajadora”, recuerda Rojas sobre las eternas colaboradoras de Curicó Unido, que serán recordadas para siempre por la agradecida hinchada curicana:.

Fotografías antiguas gentileza Luis Martínez Ortiz.

Un homenaje para los que estuvieron siempre: Los Marginales

enero 15, 2009

Hoy es un día especial para nuestro club. Somos campeones y las celebraciones durarán días, semanas, meses. Somos el centro de la atención futbolera nacional, y seguramente con el paso de los días cada vez será más común que nuestra institución aparezca en la TV, en los diarios, en fin…

Podemos gritar que estamos ¡en Primera! y sentirnos con justa razón orgullosos del triunfo que hemos construído entre todos. Sin embargo, no podemos olvidarnos de nuestros momentos duros, de esas 15 temporadas en Tercera, donde lentamente se empezó a hacer realidad un sueño.

Recuerdo esos díficiles momentos de fines de la década del ’90, donde cada temporada vivíamos en la incertidumbre de no saber si el club jugaría al próximo año. Allí, en ese instante, cuando a La Granja iban 100 personas, cuando bajo la lluvia eran solo una decena de paraguas albirrojos luchando contra un destino oscuro, estaba un grupo de jóvenes dispuestos a jugarse la vida por su club, por sus colores, por una ilusión que nadie podía quitarles.

Extintores, trapos y cánticos, le devolvieron a los curicanos la -por años perdida- alegria de ir a la cancha cada domingo.

Extintores, trapos y cánticos, le devolvieron a los curicanos la -por años perdida- alegría de ir a la cancha cada domingo.

Eran “Los Marginales”. Esa hinchada que surgió para darle dignidad al fútbol local, para demostrarle a toda una ciudad que había que luchar por lo nuestro, por Curicó, por nuestra gente. Era la hora de tomarse de las manos, de unirse, para revivir a un club que ya parecía tener fecha de muerte.

Fue en el año 1998 cuando nacieron oficialmente “Los Marginales”. Un grupo de jóvenes, y otros no tanto, dispuestos a llenar la ciudad de alegría, de cánticos, de trapos… de VIDA. Había que despertar a los curicanos para demostrarles que la fuerza estaba en ellos mismos; en la unión, en agruparse para luchar por un objetivo común: devolverle a Curicó la pasión por su equipo de fútbol, por el glorioso “Curi Curi”.

Todo empezó de a poco. Unas banderas, el lienzo de Marginales, el bombo, y las ganas de dejar todo por el Curi, por ese equipo que luchaba por mantenerse en la tercera división. A punta de sacrificio y esfuerzo, estos muchachos dejaron todo por sus colores. Miles de kilómetros, hambre, siestas en plazoletas, represión policial… ¿y qué? al marginal le daba lo mismo, porque se trataba de luchar contra todo, para ver al equipo rojo y blanco representando a la ciudad en cualquier cancha del país.

"Los Marginales" no vacilaron para caminar por las calles mostrando su creciente amor por el Curi. A esas alturas, todavia eran tildados de locos.

"Los Marginales" no vacilaron para caminar por las calles mostrando su creciente amor por el Curi. A esas alturas, todavía eran tildados de locos.

Por estos días todos serán hinchas del Curi, y el próximo año aparecerá en el estadio gente que probablemente nunca creyó en el sueño. Esto no es malo, porque nos permite que más personas se acerquen al club, lo conozcan, y se den cuenta de lo importante que es para nuestro pueblo. A pesar de ello, no debemos olvidarnos nunca de “Los Marginales”, de ese grupo de personas que dejó todo de lado para seguir al Curi, para despertar a una ciudad que parecía dormida, y para edificar hermosos sueños sustentados en la locura y el sentimiento.

En un día tan especial como hoy, que ha sido testigo del triunfo de todo el pueblo albirrojo, es un deber para nosotros realizar un sentido homenaje a “Los Marginales”, pero no a los que usan el nombre como moda, sino que a los miembros que estuvieron siempre, a los “históricos”. A ese grupo de personas que dejó todo sin exigir nada a cambio, y que ahora ve con orgullo como aquel sueño imbuido de locura… finalmente se hizo realidad:.

Artículo original publicado el lunes 27 de octubre de 2008. Ese día Curicó Unido ascendió por primera vez en su historia a la Primera división.

Fuente fotos: geocities.com/vamoscuri

Luis Martínez, goleador histórico de Curicó Unido. II Parte

enero 15, 2009
Éste es hoy Luis Martinez. Goleador e idolo de la hinchada curicana.
Éste es hoy Luis Martínez. Goleador e ídolo de la hinchada curicana.

Tras ser goleador del Ascenso en 1984 y 1985, Martínez decide emigrar de Curicó Unido debido a los reiterados incumplimientos económicos. ¿Su destino? el Deportes Laja dirigido por Roque Mercury; equipo donde lo económico andaba bien, no así lo deportivo: “Después de ser goleador dos años consecutivos pasé inadvertido, porque jugué poco y casi no hice goles, además que estuve lesionado”.

En la Copa Chile de 1985, Luis Martínez se consagró goleador luego de marcar 11 goles (los mismos que Alfredo “el torpedo” Núñez, quien llegó a la final con Palestino) a pesar de que los curicanos quedaron eliminados en la primera fase. Los medios capitalinos llegaron a llamarle “la máquina de hacer goles”.

Luego de su experiencia en Laja, volvió a Curicó para jugar entre 1987 y 1988. Posteriormente, el jugador formado en Santiago Morning, jugó en Rangers, Deportes Antofagasta, Audax Italiano y Deportes Iquique.

Abajo al centro, Luis Martinez forma parte de uno de los planteles más notables de la historia del club. El plantel 1985.

Abajo al centro, Luis Martínez forma parte de uno de los planteles más notables de la historia del club. El plantel 1985.

A lo largo de su carrera, “Lucho” marcó ni más ni menos que 280 goles, defendiendo a clubes de primera y segunda división; sin contabilizar, a lo Romario, sus anotaciones en clubes amateur como Lautaro de Buin y la selección de Pichilemu. Además, jugó también en los clubes de barrio Inés de Suárez (donde comenzó cuando niño), Chacarillas, Independiente, Juventud Los Olmos y Barrabases.

A pesar de no haber triunfado en un club grande, el “9″ no se arrepiente de su carrera deportiva, aunque hace su mea culpa. “No me hice valer como debí haberlo hecho, como goleador. Todos los equipos me querían y yo decidía siempre por el más cercano o por el que me ofrecía algo, y yo altiro firmaba. Debí haber sido más terco, más personalista, y haber esperado uno o dos meses. Pero en parte no me arrepiento, porque yo estuve en muy buenos equipos en Segunda y siempre busqué la solidez económica; no gané tanto dinero, pero lo poco que gané lo supimos manejar. Así que estoy tranquilo, conforme”.

Es Luis Martínez. El goleador del Mataquito…

Una completa entrevista (en tres partes) al gran goleador curicano, puedes encontrarla en http://www.memorialbirroja.blogspot.com 

Mayor info: http://www.larompieron.cl

Fotografías antiguas gentileza de Luis Martínez Ortiz.

Luis Martínez, goleador histórico de Curicó Unido. I Parte

enero 15, 2009

En los años ‘80, la pequeña ciudad de Curicó fue testigo del nacimiento de un verdadero ídolo de la afición local. Se trataba de un delantero que medía solo un metro y setenta de estatura; pero que con su rapidez y calidad era capaz de encarar hasta al más duro de los defensas, de la siempre dura división de Ascenso (hoy Primera B). Se trataba del comienzo de un romance entre Curicó y su goleador histórico. Serían 69 gritos de liberación, y el eterno agradecimiento a su creador: Luis Martínez.

Corría 1983 y Curicó veía con preocupación el descenso a la tercera división. Fue ahí cuando Humberto Martínez, defensa de los “torteros” y ex jugador de Rangers, se acordó que tenía un hermano “bueno pa’ la pelota” que metía goles.

Con el dato en la mano, miembros del cuerpo técnico, entre ellos el preparador físico del Curi Ítalo Traverso (quien luego se haría famoso por su trabajo junto a Nelson Acosta en la Selección), partieron rumbo al balneario de Pichilemu en la sexta región, para ver en acción al delantero que jugaba por la selección de dicha localidad en el Campeonato Nacional Amateur de ese año.

Menudo, pero una fiera en la cancha. Luis Martinez llenó de gol las tardes

De aspecto menudo, pero una fiera en la cancha. Luis Martínez se ganó rápidamente el corazón de los hinchas curicanos.

Buscaban a un delantero espigado, pero se encontraron con un jugador más bajo. “Yo siempre me acuerdo, porque ellos preguntaron por Luis Martínez y yo les dije “yo soy”, entonces me dijeron ¡tú! Si a nosotros nos dijeron que medías como dos metros. Entonces yo les dije que tenían que verme, y que si no les gustaba me devolvían la plata del pasaje y yo me devolvía a Santiago. Entonces me vieron jugar y altiro me dejaron”, recuerda sonriente el ex delantero.

Curicó debía buscar alguna artimaña para inscribir a Luis, por lo que la fractura de tibia y peroné del portero Fernando Díaz (actual DT de Ñublense) fue la excusa perfecta. “(los dirigentes) Pidieron a la Asociación la posibilidad de inscribir un segundo o tercer arquero, llegué y me inscribieron a mí y me hicieron debutar altiro el día miércoles contra Valdivia, ganamos dos a uno y debuté con el gol del triunfo”, rememora “Lucho”, quien evidentemente nunca jugó al arco.

En ese año 1983 los goles de Martínez no alcanzaron. Curicó debía viajar a Osorno para jugar la liguilla de descenso a tercera división (se jugó en marzo del ‘84). Fue ahí cuando Luis se ganó la chapa de “Mesías”: había sido el salvador del equipo marcando cinco goles en tres partidos. Con sus goles Curicó derrotó a los locales, San Antonio Unido y Ñuble Unido.

En 1984, el en esos momentos dueño de la “9″ albirroja, compartió la delantera con jugadores insignes como Leonardo Rumbo e Ivo Basay. Martínez recuerda que éste último, el “hueso”, era un jugador muy bueno para reclamar, pero de grandes condiciones: “Le demostré que si él andaba bien, si aguantaba que le pegaran patadas y todo eso, iba a llegar muy lejos. El tenía muchas condiciones: era un cabeceador innato; para el físico que tenía aguantaba muy bien la pelota y a los rivales; y fuera de eso, se acostumbró a ser valiente y a ir para adelante”, sostiene el menudo ex delantero “tortero”:.

Brazos en jarra, mirada al horizonte. "Lucho" se caracterizó por su rapidez y capacidad para sorprender a las defensas rivales.

Brazos en jarra, mirada al horizonte. "Lucho" se caracterizó por su rapidez y capacidad para sorprender a las defensas rivales.

Una completa entrevista (en tres partes) al gran goleador curicano, puedes encontrarla en http://www.memorialbirroja.blogspot.com 

Mayor info: http://www.larompieron.cl

Fotografías antiguas gentileza de Luis Martínez Ortiz.

Esos queridos artículos albirrojos

enero 15, 2009

Los cambios experimentados durante los últimos años por la “industria” del fútbol, han introducido un concepto clave para generar recursos dentro de esta actividad: el marketing.

Llaveros, revistas, posters y camisetas, son solo algunos de los productos que se generan en torno a un deporte tan masivo como el fútbol. Algunos hinchas usan todo tipo de artículos de su club, mientras otros más románticos siguen defendiendo la idea de que “con la camiseta basta”.

Si bien es común que los fanáticos compremos estos artículos, lo cierto es que lo más lindo es cuando uno mismo los hace. Ese bello acto de estamparse una polera con bastidores artesanales; hacer un trapo (lienzo) llegando incluso a coser, tarea que generalmente nos hacen nuestras madres o abuelas; o simplemente pintar la insignia del club en la pieza, obteniendo los correspondientes repudios de los padres. Son actos de amor, actos de compromiso con ese club que te entrega tanto. Tanto, que crees nunca poder pagarle.

Lapicero albirrojo se confunde sobre un plumón de los mismos colores.

Lapicero albirrojo se confunde sobre un plumón de los mismos colores.

Si bien vivimos en una sociedad donde lo material se impone, lo más importante sigue siendo la forma en que nos conectamos con esos objetos; en definitiva, la forma en que nuestros sentimientos se imponen sobre el dinero.

Coleccionar artículos con los colores del club se ha transformado para muchos en una pasión, una pasión que va mucho más allá de coleccionar por coleccionar. Se trata de ir viendo a través de estos productos la evolución de un club, de ir reconstruyendo una memoria histórica.

Camisetas, llaveros y todo lo demás, son elementos que nos entregan alegría e identidad, sentirnos dueños de una pasión que construimos en común. No es malo coleccionar, lo perverso es cuando esto es utilizado como moda, para ser “florerito de mesa”, y así parecer más “fanático” de lo que realmente se es.

A medida que el Curi crece en popularidad, seguirá aumentado la demanda por el merchandising albirrojo. Pase lo que pase, se seguirá imponiendo la banderita comprada a la entrada del estadio, y esa camiseta blanco y rojo que resalta en todos lados. No hay nada más lindo que lo folclórico, lo artesanal, eso que en definitiva… nos permite construir una identidad curicana:.

Cojin de insignia bordada comprado en el estadio La Granja.

Cojín de insignia bordada comprado en el estadio La Granja.

El estadio La Granja: Mi segunda casa

enero 15, 2009

Alli, sobre el césped irregular de La Granja, se comenzaron a construir mil sueños. Allí, sobre el irregular césped de La Granja, se sufrió, se lloró, y a la vez se hicieron realidad miles de sueños.

Todos alguna vez hemos tenido un lugar donde nos sentimos seguros. Un lugar donde nos gusta estar, pero que sin embargo no nos pertenece materialmente. Es ahí donde se habla de “la segunda casa”.

Mi segunda casa es un lugar sencillo. Un lugar que para adquirir vida solo necesita de dos arcos y un campo de césped. Allí he vivido alegrías y tristezas; he visto proezas, como el 3-2 que le dimos vuelta a Trasandino en los últimos 10 minutos de partido, en la liguilla de ascenso del 2004, cuando íbamos abajo por dos goles.

También por cierto he visto derrotas, como el partido del año 2003 cuando Lota Schwager nos ganó en los últimos minutos por 1-0, y nos dejó sin ninguna opción de acceder al título. Un triunfo que luego les permitió a los carboneros salir campeones de tercera…

Allí estuve yo, sufriendo o quizás riendo, pero siempre con la alegría de estar allí, en ese único e irrepetible momento. Con sol, con lluvia, con el granizo sureño, allí estaba, con mi frente en alto sobre el tablón, soñando con salir algún día de los llamados -peyorativamente- “potreros”.

Un lujo. La galeria más alta del mundo es del pueblo, y está en La Granja.

Un lujo. La galería más alta del mundo es del pueblo, y está en La Granja.

 

Hoy el sol ha parecido salir para nuestra querida institución. En mi segunda casa logramos un título por muchos impensado, pero que para otros estuvo siempre latente. En ese mágico lugar se derrotó a la adversidad, y se comenzó a edificar la noble aspiración de un futuro mejor para una ciudad. Allí, sobre ese césped se anotaron esos 4 goles rotundos, que nos hicieron los hombres más felices de la tierra, y nos hicieron comprender el sentido comunitario que había adquirido nuestro club.

Para escribir esta crónica me di el lujo de ir a La Granja, para en soledad recordar todo lo que había vivido, y lo que por cierto, aún me queda por vivir allí. Y me sentí feliz, me sentí como cuando me tomo una cerveza mirando TV en el living de mi casa. Sentí calor, me sentí protegido, y dueño de un lugar que desde siempre la historia preparó para mí.

Querido Estadio La Granja, hoy lo digo con fuerza: ¡eres mi segunda casa! Ese lugar que me recibe como si hubiese nacido allí, y donde el día de mañana sueño con morir. Nunca te pedí nada, hoy menos aún. Solo quédate ahí, para visitarte una y otra vez, y así reconfortarme con ese cariño que solo tú… me sabes dar:.

Camisetas de Curicó Unido. II Parte

enero 15, 2009

Para muchos una camiseta de fútbol es solo una prenda de vestir, e incluso una moda, lo cual creo no es ni malo ni bueno. Todos tenemos derecho a ponernos una polera “solo porque es bonita o nos gusta”…

Sin embargo, cuando se trata del equipo de fútbol que has seguido toda tu vida, ciertamente las cosas cambian. Cambian porque con esa camiseta has viajado, cantado, saltado, reído, y también llorado, todo por esa pasión que muchos definen como locura. Y es que no hay nada más lindo que seguir a tu equipo, sentirte orgulloso de éste y portar con orgullo sus colores; en nuestro caso, el rojo y blanco. A continuación, algunas de las camisetas más contemporáneas de nuestra institución, con las que de seguro muchos de ustedes sufrieron y rieron…

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Fuente: oferta.deremate.cl

Camiseta temporada 2005: Esta camiseta es una versión mejorada de la camiseta del año 2004. A diferencia de su antecesora, la camiseta 2005 incorporó terminaciones en sus extremidades, franjas rojas sobre los hombros y una bandera chilena al centro del pecho. Si bien la camiseta no es una joya, tiene un valor especial para todos los curicanos, ya que forma parte de la indumentaria con la cual el Curi se tituló campeón por primera vez en su historia deportiva, ganando el torneo de Tercera División de ese año.

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Fuente: curicounido.cl

Camiseta temporada 2006: Esta es la camiseta que Curicó Unido utilizó en su retorno en el profesionalismo (aunque las primera fechas se presentó con la Training del año anterior). Es una camiseta muy bella en cuanto a diseño, ajustada al cuerpo, de buena calidad y terminaciones. Sin embargo, creo que su principal defecto es poseer demasiada publicidad de Lotto (sobre los hombros, en los costados y en el sector derecho del pecho). Una buenísima prenda deportiva, pero que en su momento tenía un alto valor, cercano a los 26 mil pesos.

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Camiseta temporada 2007: Esta camiseta debo reconocer que me encanta muchísimo. Simplemente por la sencilla razón de que me gusta que las camisetas sean simples, y que ojalá se encuentren al alcance de los hinchas a precios accesibles. Me encanta la forma que adopta la banda roja y también lo bien que queda la insignia en el pecho, de todos modos siempre se agradece que el escudo vaya donde siempre debe estar…en el corazón. 

La camiseta temporada 2008 decidí omitirla, porque considero una falta de respeto que los dirigentes hayan cambiado el sentido de la “banda sangre” sin preguntarle a nadie. Ni a los hinchas ocasionales, y menos a los hinchas constantes del albirrojo. De todos modos, es mi deseo que dicha camiseta quede en la historia del club, por ojalá, un logro histórico para nuestra institución en el presente campeonato:.